lunes, 3 de septiembre de 2012


NUEVAS ESTRATEGIAS Y ESCENARIOS EDUCACIONALES  



 En esta parte nos preguntaremos qué cursos de acción estratégica están siguiendo los sistemas de educación para adaptarse a los cambios de contexto que hemos descrito 
en el capítulo anterior, y qué nuevos modos de producción educacional empiezan a diseñarse o se anuncian como posibilidades del futuro.  
 Puede decirse que hay básicamente dos estrategias que los países están siguiendo, combinadamente, para adaptar su educación a los cambios de contexto en que ella se 
desenvuelve. Son estrategias encaminadas a mover la educación que conocemos: 
 1. Hacia una educación continua  a lo largo de la vida para todos (life long learning for all) soportada por una institucionalización de redes; y  
2. Hacia la educación a distancia y el aprendizaje distribuido. 

Educación a lo largo de la vida producida en red representa no sólo una estrategia para ampliar la cobertura y el tiempo de formación sino una nueva concepción educativa que, necesariamente, deberá llevar a una reorganización de la escuela y sus procesos formativos. “El nuevo concepto subyacente va más allá de ofrecer una segunda o tercera oportunidad a los adultos y propone que cualquier persona debe estar en condiciones, motivado y ser activamente impulsado a 
aprender a lo largo de la vida. Esta visión comprende desarrollos individuales y sociales de cualquier tipo y en cualquier contexto o situación—formal, en escuelas, vocacional, de nivel terciario o en instituciones de educación para adultos así como informales, en el hogar, en el trabajo y la comunidad. Es un enfoque sistémico; se refiere a estándares e conocimiento y a destrezas requeridos por todos, independientemente de su edad. (…) 
Como tal, se orienta hacia la obtención de varios objetivos: el desarrollo personal, incluyendo el uso del tiempo fuera del trabajo (o posterior al retiro del trabajo); el fortalecimiento de los valores democráticos; el cultivo de la vida comunitaria; la mantención de la cohesión social, y  el estímulo de la innovación, la productividad y el crecimiento económico”.

  
Se trata, por ende,  de un cambio de gran envergadura; en realidad, de concebir y poner en práctica un nuevo modo de producir educación. Más que una preparación para la vida adulta o laboral—un rito de iniciación—la educación pasa a ser, bajo la forma del aprendizaje continuo, la vida misma. Se busca así responder a los grandes desafíos que a la educación presentan los cambios que se están produciendo con la globalización, con la revolución científico-tecnológica, con el uso intensivo del conocimiento en todas las esferas de la actividad humana, con el incremento generalizado de la reflexividad social propio de las sociedades posmodernas y con la crisis de socialización y de significados culturales que traen consigo todas estas mutaciones del entorno.  Más en particular, este nuevo enfoque responde a las transformaciones que experimenta  el contexto laboral, a los cambios en los contextos de información y conocimiento, y a la necesidad de proporcionar un ámbito específico para el continuo 
incremento de las capacidades de desarrollo personal.

LA REVOLUCIÓN DIGITAL 



 Hoy es posible decir que la educación se encuentra en el umbral de una nueva revolución de base tecnológica que opera simultáneamente desde dentro y desde fuera del sistema educacional.  
Desde fuera en la medida que las NTIC—la digitalización de procesos vitales de la sociedad—están sirviendo de base para el surgimiento de un entorno completamente nuevo y diferente dentro del cual en adelante tendrán que desenvolverse los procesos de enseñaza y aprendizaje; entorno caracterizado por un capitalismo global basado en el conocimiento y por la transformación de las sociedades  en sistemas vitalmente dependientes de flujos de información (la sociedad de la información). 
Desde dentro, en la medida que las NTIC, a diferencia de las tecnologías del Estado (políticas públicas) o aquéllas que dieron origen a la Revolución Industrial, son internalizadas por la empresa educacional y tienen el potencial de transformarla en su núcleo más íntimo. Esto es, en el nivel los propios procesos de enseñanza y aprendizaje, independientemente de que tengan lugar dentro o fuera de la escuela. Estamos pues al comienzo de un nuevo ciclo de cambios educacionales 
tecnológicamente motivados, cuyo final apenas podemos prever.
aborda algunos aspectos de ese cambio en curso, particularmente el de las fuerzas que lo impulsan y sus consecuencias o implicancias para la educación. 

 ¿Cuáles son entonces las fuerzas que impulsan el cambio en este nuevo ciclo? 
Básicamente se trata de dos grandes fuerzas estrechamente imbricadas entre sí: la 
globalización, por un lado, y la revolución de las NTIC, por el otro. Entre ambas impulsan el surgimiento de lo que se ha dado en llamar sociedad o era de la información, que otros autores suelen llamar también sociedad del conocimiento, o sociedad del aprendizaje o, simplemente, Galaxia Internet. 

Globalización 


Efectivamente, al comienzo del siglo 21 el mundo experimenta una revolución semejante o mayor a la industrial. Está dando paso a un nuevo tipo de organización social—del trabajo, los intercambios, la experiencia y las formas de vida y poder—que se sustenta sobre la utilización cada vez más intensa del conocimiento y las tecnologías.  
 La globalización comprende no sólo el movimiento transnacional de bienes y servicios sino que, además, de personas, inversiones, ideas, valores y tecnologías más allá 
de las fronteras de los países. Significa una reorganización del espacio económico mundial, una reestructuración de los mercados laborales y un progresivo debilitamiento 
de los Estados nacionales. Desde ya representa un inaudito aceleramiento de la circulación del dinero alrededor del mundo. En la actualidad las transacciones de divisas 
superan un billón de dólares (millón de millones) diarios, lo que en su momento llevó al 
Presidente del Gobierno de España a decir: “si la cola de ese potente huracán que circula cada día, veinticuatro horas del día, por los mercados de cambio, pasara un día por mi país, sólo rozarlo significaría la liquidación de nuestras reservas de divisas en media hora de entretenimiento”.

 Se crea asimismo todo un nuevo entramado de relaciones políticas, sin que esto signifique el fin de las querellas locales. Más bien,  ahora que terminó la guerra fría se vaticina que las fallas que separan a las civilizaciones—sus diferentes concepciones “sobre las relaciones entre dios y el hombre, el individuo y el grupo, el ciudadano y el estado, los padres y los hijos, el esposo y la esposa, la libertad y la autoridad, los derechos y las responsabilidades, la igualdad y la jerarquía”

—serán la principal fuente de conflictos. El 11 de septiembre, con la explosión terrorista de las Torres Gemelas en Nueva York, tiene algo que ver con esta nueva realidad mundial.

 La globalización supone adicionalmente una mayor compenetración entre  diversas culturas, la difusión internacional de los estándares de consumo propios de las sociedades industriales y la aparición de un mercado global de mensajes audiovisuales. El impacto de dichos procesos amenaza con poner fin al ordenamiento tradicional de la esfera simbólica. Así, por ejemplo, hay quienes opinan que la televisión ha terminado por sustituir a la familia, la escuela y la iglesia como agencias formadoras
 y quienes temen a una progresiva “norte americanización” del mundo que podría liquidar las identidades nacionales.

 En la feliz expresión mexicana: “nomás eso nos faltaba: un McDonald’s en lo alto de la pirámide”.  Incluso, hay quienes sostienen que la globalización estaría teniendo efectos sobre la educación desde ya, aunque no haya producido hasta aquí consecuencias sobre el currículum o dentro de la sala de clases.

Quienes así argumentan sostienen que la globalización, al obligar a los países en desarrollo a abrir y ajustar sus economías,  los forzaría también a reducir el gasto público y a buscar fuentes alternativas (privadas) de financiamiento para expandir sus sistemas formativos. Segundo, para atraer inversión extranjera, los países tendrían a su turno que mejorar su capital humano, ampliando para ello la educación secundaria y superior, lo cual crearía aún mayores diferencias salariales dentro de la población según sus niveles de escolarización. Tercero, la globalización llevaría a un uso cada vez más extendido de pruebas y medidas de comparación internacional estimulando a los países a adoptar políticas de logro nacional y eficiencia en detrimento de objetivos de equidad y cohesión sociales. Cuarto, las redes globales de comunicación e información darían lugar a reacciones locales de resistencia  contra el mercado integrado de mensajes y conocimiento, generándose con ello conflictos adicionales en torno al sentido y valor de la globalización.

 No puede atribuirse a esta última, sin embargo, el conjunto de efectos correspondientes a diferentes, variados y complejos procesos de reestructuración económica, cambio tecnológico y  transformación social y cultural.

 Además, los datos disponibles no necesariamente son compatibles con la argumentación de quienes atribuyen a la globalización una suma de diferentes consecuencias negativas para la educación. Por ejemplo, el gasto público en este sector, expresado como porcentaje del producto,  ha aumentado en la mayoría de las regiones del mundo en desarrollo durante el período 1980-1995, en vez de haber disminuido como se sostiene.




BASES TECNÓGICAS DE LA EDUCACIÓN 



El surgimiento de la escuela parroquial en la temprana Edad Media, modelo esencial de la escuela tal como hoy la conocemos, representa, por sí misma, una primera revolución tecnológica en la historia de la enseñanza. La tecnología de la instituciónescuela, por así decir, viene en efecto a poner fin a una enseñanza de tipo clásico estrechamente ligada a un estilo de vida aristocrático. Como señala  Marrou, “los últimos focos de la cultura antigua se fueron extinguiendo poco a poco, y ya para el siglo VI no 
quedaba en pie otra enseñanza que la que la Iglesia se esforzaba desde entonces en 
asumir”.
 Desde ese momento, y hasta ahora, el aula, con todo lo que significa en términos de organización de los procesos de enseñanza y aprendizaje y producción de capital cultural,  se establecerá como “la tecnología predominante en la educación”.
  
Más adelante, al trasladarse el centro de gravedad de la educación desde la esfera eclesiástica al ámbito estatal, al ámbito del Estado-nación emergente para ser más precisos, se pone en marcha la segunda revolución educativa, motivada esta vez por la aparición de unas nuevas tecnologías políticas y dministrativas que entran a comandar la producción educacional. Al salir de la esfera privada, la educación deviene una poderosa arma en la formación de las naciones y se hace parte de los procesos de secularización de la sociedad. El aula sigue siendo su tecnología interna predominante, pero su 
incorporación como pieza vital dentro del proyecto estatal de la modernidad, le torga un 
nuevo contexto de demandas externas que terminarán por permear a toda la empresa educativa.  

Con posterioridad, los requerimientos formativos de la Revolución Industrial desencadenarán un nuevo ciclo de transformaciones educacionales al dar paso a la educación masiva y estandarizada, la única que podía alimentar—con cuerpos y mentes adecuadamente adiestrados—las fábricas que fundan el nuevo modo de producción.  
La hipótesis que exploraremos a continuación es la siguiente: que con la aparición de las NTIC se inicia una cuarta revolución educacional, cuyos alcances apenas alcanzamos a vislumbrar. Pero antes de ir allá, veamos brevemente cómo la educación ha venido evolucionando a lo largo del tiempo en el encuentro con tecnologías que han hecho posible o condicionado su transformación como empresa social.


LA EDUCACIÓN AL ENCUENTRO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS



La educación vive un tiempo revolucionario, cargado por lo mismo de esperanzas 
e incertidumbres.

Donde con mayor claridad esto se manifiesta es en el acercamiento de  la educación a las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC). Hoy existe un verdadero bullir de conceptos e iniciativas, de políticas y prácticas, de asociaciones y  organismos, de artículos y libros, en torno a ese contacto.

  Las esperanzas se mezclan  con las frustraciones, las utopías con las realidades.  Los gobiernos miden  su grado de sintoniza con la sociedad de la información en base al número de escuelas conectadas y a la proporción de computadores por alumnos. Los expertos evalúan y critican; los profesores se adaptan gradualmente a exigencias hasta ayer desconocidas, y los empresarios venden marcas, experiencias e ilusiones en un mercado cada vez más amplio y dinámico.  

Al amparo del encuentro entre educación y nuevas tecnologías surge y se desarrolla una poderosa industria; la industria educacional. Se trata, en efecto,  de la convergencia entre dos sectores que combinadamente gastan alrededor del diez por ciento del producto interno de los países, generando de paso, en su entorno, una serie de transformaciones y el aura de una modernidad global cuyas promesas aun no se han materializado. 

De este modo, el hecho tecnológico—que según algunos pensadores es el rasgo constitutivo de nuestro tiempo  —vuelve a ingresar al círculo de preocupaciones de la educación y los educadores. Resulta curioso, en realidad, que durante tanto tiempo la educación—y el discurso educativo—hayan podido desarrollarse casi con entera independencia del hecho tecnológico; incluso, de la tecnología entendida como instrumento. 
Curioso, pues a lo largo de la historia las grandes transformaciones de la empresa 
educacional se han producido en el contacto con—y mediante la incorporación de— nuevas tecnologías, sea que éstas surjan del propio ámbito de la empresa educacional o  del entorno dentro de las que se desenvuelven las tareas formativas de la sociedad. Sea  como factor externo, entonces, o como condición interna de posibilidad, la educación ha estado siempre estrechamente imbricada con la tecnología. Luego, igual como se habla de las bases tecnológicas de un modo de producción, por ejemplo del modo de producción industrial, es posible, asimismo, hablar de las bases tecnológicas de la producción educacional. A fin de cuentas, la educación como empresa social es ella también una producción; la producción de un tipo humano determinado culturalmente o, si se quiere, la producción de unos conocimientos, unas competencias y unas disciplinas que necesitan ser comunicadas e inculcadas. Desde el punto de vista de la sociedad, se trata de la producción y reproducción del capital cultural distribuido entre individuos, familias, grupos y clases. Más precisamente, de la producción de esas dos clases de capital cultural a las que se refiere Bourdieu; cuales son, el capital cultural incorporado, internalizado o tácito (habitus), que es precisamente el que viene con un prolongado de tiempo de aprendizaje y con la educación formal (aunque no es su única fuente); y el capital cultural en su estado institucionalizado u objetivado bajo la forma de certificados educacionales (certificados de competencia cultural).

Es sorprendente por tanto que los sistemas educacionales no sean abordados habitualmente como sistemas de producción y, en consecuencia, como sistemas tecnológicamente fundados. De alguna extraña forma, los discursos sobre la educación, 
con raras excepciones, se han formulado prescindiendo de las bases tecnológicas de la 
comunicación que está en la base de aquélla. En el mejor de los casos, lo tecnológico aparece como un elemento ajeno a la educación; en el mejor de los casos, como un factor externo que debe ser “traído” a la escuela y que, en esas circunstancias, es pensado de modo puramente instrumental; como una caja de herramientas que se toma prestada para ponerla al servicio de una misión humana trascendental. 
Por el contrario, la comunicación y los sistemas de comunicación son siempre pensados y estudiados como sistemas tecnológicamente implantados  , sea que se trate de la comunicación oral, de la creación del alfabeto y la escritura (que han sido llamados, indistintamente el uno y la otra, las primeras tecnologías de información), de la aparición  de la imprenta o, contemporáneamente,  de la comunicación electrónicamente mediada, hasta alcanzar la forma de la sociedad de la información basada en las tecnologías de red y, en particular, Internet. No es fácil explicar esta disyunción entre las maneras de tratar y  entender académicamente la educación y las comunicaciones, pero sin duda entre las disciplinas que estudian ambos fenómenos terminó por erigirse una verdadera muralla china.  


LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, EDUCACIÓN Y TECNOLOGÍA

domingo, 2 de septiembre de 2012


LOS CAMBIOS EN LA EDUCACION


Los cambios que experimenta la sociedad del conocimiento plantean nuevos retos las prácticas educativas, a los lenguajes que debe manejar la escuela, a las interacciones que emergen de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de la información las comunicaciones y a los avances de la ciencia y la tecnología.
Los esfuerzos de los sistemas educativos deben centrarse en la realización de propuestas creativas y novedosas a situaciones sociales caracterizadas por el desconcierto incertidumbre. Este reto exige orientar todos los esfuerzos para asegurar una educación básica y de calidad para todos como estrategia que promueva la equidad para cada uno de los ciudadanos. Educación que debe orientarse al desarrollo de competen básicas tal como ha venido impulsándolo la Secretaría de Educación de Bogotá y se expresa en esfuerzos por mejorar los escenarios y los procesos educativos.
Construir la escuela del futuro exige no sólo dar razón de los cambios sino de las nuevas comprensiones y de los nuevos lenguajes con los cuales ella se deberá pronunciar y para poder hacerlo requiere modificaciones profundas de la manera como ha venido trabajando desde sus orígenes. Las tecnologías de la información y de las comunicaciones en la educación son un medio didáctico que ofrece la posibilidad de airear la escuela y de transformar tanto la relación de los diferentes agentes educativos con el conocimiento, como la estructura curricular de la misma.
El punto de partida para esta afirmación es la consideración de que el efectivo aprovechamiento de las herramientas informáticas en la creación de ambientes de aprendizaje enriquecidos con tecnología depende fundamentalmente de la propuesta pedagógica y metodológica en el que se inserta su uso y que es el eje estructurador de dicho ambiente. Usualmente se le ha dado más preponderancia a las máquinas a las redes y al software, perdiendo de vista lo sustantivo del trabajo en educación con tecnología. En el modelo propuesto y desarrollado en la educación de la ciudad de Bogotá D.C. se da primacía a lo curricular, a los valores y significados educativos sobre los medios, de manera que son los proyectos educativos los que reclamen los medios y no a la inversa.
El hecho de que la tecnología informática y las telecomunicaciones digitales hayan surgido en un entorno; con objetivos, valores y lógicas totalmente diferentes a los del sistema educativo; implica la necesidad de adaptarla a los principios, valores y fines del mismo. La única forma de lograrlo es a través de su integración al PEI mediante un proyecto curricular específico, para alinear la tecnología con el curriculo. De ahí que en las instituciones educativas distritales se promueva el diseño de proyecto de informática educativa que por una parte sean tributarios del PEI y por otra, respondan a las necesidades de las áreas del curriculo en cuanto a las posibilidades de la informática
De lo que se trata no es de sumar computadores y tecnología a la escuela, si no de integrar efectivamente estos dos mundos para lograr sinergias enriquecedoras para la misma. No se puede creer ciegamente en que dotar y facilitar el acceso a la tecnología es suficiente para resolver todos los problemas del aprendizaje y acceder al saber. Los retos que debe asumir la escuela no pueden confundirse o verse desde la mirada instrumental al medio tecnológico. Se requiere repensar la práctica pedagógica y esto no se logra simplemente con la disposición de tecnologías.

Componentes de la informática

Los computadores y en general las tecnologías de tratamiento de la información son fundamentalmente herramientas para mejorar las condiciones de vida de los hombres. Aunque la informática ha surgido en entornos con valores, objetivo y fines propios, su versatilidad ha permitido su uso y aprovechamiento en todos los ámbitos de la vida humana.
Las características de la informática que permiten que la información pueda presentarse en los formatos y lenguajes que son familiares a los niños y jóvenes de hoy, la interactividad que facilita y el caudal de información que puede proporcionar la constituye en una herramienta propicia para los procesos educativos ya que se basan preferentemente en procesos comunicacionales.
Pero la tecnología informática debe ser adaptada a los valores, objetivos y finalidades de la escuela. Cuando se piensa en la incorporación de la informática al currículo debe considerarse siempre que lo que se desea construir son proyectos educativos y no de tecnología y sobre todo, no se puede perder de vista que los medios educativos, como la informática, adquieren un valor importante, que depende de la propuesta pedagógica y meteorológica en la cual se contempla su uso.
Consecuente con estos postulados de principio, la Secretaría de Educación ha desarrollado un modelo de informática educativa sustentado en los siguientes factores:
• La informática no es una asignatura del currículo. No se debe contemplar, a menos que esté justificada en la orientación del Proyecto Educativo Institucional, la asignatura de sistemas o informática en los centros educativos, así como el aprendizaje per se de "paquetes" informáticos. La informática es un medio para el mejoramiento de los aprendizajes de los estudiantes, para su inserción en un mundo cuyos cambios vertiginosos han determinado nuevas mega habilidades y que le asignan a la educación y al docente roles diferentes a los de la escuela tradicional. El manejo del software se produce utilizándolo para mejorar los saberes curriculares.

• La implementación informática es transversal al currículo, facilita la integración de saberes y sustenta el desarrollo de las áreas y asignaturas, buscando romper la parcelación de saberes tradicional que traslada a la mente de los niños la idea de una realidad discontinua. La informática facilita el desarrollo de las competencias básicas en ciencias, matemáticas y lenguaje y proporciona a los niños las bases fundamentales de las diferentes ciencias y disciplinas, pero más que eso, debe facilitar a la escuela el suministro de las capacidades de aprender y desaprender permanentemente, de trabajar de forma colaborativa, de análisis, procesamiento, producción y transformación de la información en conocimiento, aprovechando su orientación hacia este tipo de finalidades.

• Los recursos de la informática y las comunicaciones existentes en las instituciones educativas, deben usarse intensivamente por parte de todos los miembros de la comunidad educativa incluyendo a los padres de familia. Se debe aprovechar la informática para promover una integración de la comunidad educativa en la forma de programas de extensión que incorporen a los padres al trabajo con las tecnologías de la información y las comunicaciones a fin de facilitar y promover su uso por parte de los estudiantes. Además, se busca el aprovechamiento del potencial pedagógico de todo tipo de software a disposición de las instituciones.

• Aunque una administración puede ser consciente de que un programa de informática debe ser desarrollado a largo plazo, sin embargo, se le exigen resultados e impactos reales en la educación, medidos no sólo por el uso que los docentes hacen de las nuevas habilidades en el manejo de la tecnología para crear ambientes de aprendizaje innovadores, sino por el efecto real en el aprendizaje de los niños, por cambios sustantivos en su actitud hacia la escuela y hacia el conocimiento, por su capacidad para interactuar con diferentes fuentes de información y en su habilidad para agregar valor a la información en el proceso de transformarla en conocimiento.

• Dentro del modelo propuesto, una educación que utilice tecnologías de aprendizaje, gira alrededor de la actividad del sujeto que aprende, esto es, el estudiante: en la medida en que esta actividad sea la actividad del alumno, no la del profesor la que hace que aquel aprenda; se considera al maestro como eje articulador de toda la actividad educativa, responsable de la creación de los ambientes de aprendizaje enriquecidos con tecnología y conocedor de sus posibilidades didácticas y la medida de su aplicación pedagógica.

• Se requiere de la creación de ambientes de aprendizaje innovadores, en los cuales se pueda exponer intensivamente a los niñ@s a diferentes experiencias con el conocimiento aprovechando todo el potencial de las herramientas tecnológicas de la información y las comunicaciones. Estos ambientes, propios de la nueva era y de las nuevas exigencias hacia la educación, se caracterizan porque en ellos la interactividad, la lúdica, la colaboración y la creatividad son los elementos que los docentes combinan para mejorar los aprendizajes de los estudiantes, mientras se motiva a éstos para un mejor acercamiento a la escuela transformada, a partir de los nuevos formatos, lenguajes y símbolos más cercanos, a los sentimientos y emociones de los niñ@s y jóvenes de esta era.

• Ambientes en los que más que el interés por los resultados tangibles y finales del proceso educativo, se valore el proceso en si de construcción de los nuevos conocimientos por parte de los niños, en los que se les facilite aprender de su error, en los que se le ilumine con luz indirecta los caminos que deben transitar para lograr el discernimiento repentino asociado a un nuevo encadenamiento en la red de sus saberes, donde no hay reglas infalibles si no caminos por recorrer e hitos que superar sostenidos solo en principios para la acción.

• Se buscan cambios estructurales y permanentes en las escuelas a partir de las propuestas pedagógicas de incorporación de tecnologías a la educación. Este cambio, entendido como un proceso a largo plazo, implica la creación de una nueva cultura en el uso y en la interacción con las tecnologías del aprendizaje, la creación de cultura informática que implique la asunción por parte de todos los estamentos de la comunidad educativa de los métodos, procesos y atributos propios de la tecnología, para adaptarlos a las necesidades del entorno escolar.

• La incorporación de las tecnologías de la información y las comunicaciones a la educación están sustentadas por un proceso de evaluación permanente, tanto del proceso mismo de asimilación y acomodamiento de las estructuras y procesos escolares al trabajo con las nuevas herramientas, como la evaluación de impacto que se realiza a través de la evaluación de las competencias básicas de los niños vinculados al sistema escolar distrital .

 Informatica y Educacion.


Internet hoy forma parte del oxígeno que respiramos. Este ecosistema digital impregna todas y cada una de las actividades humanas. Sin embargo, como todo fenómeno que agiganta su impacto en poco tiempo, precisa una reflexión y un debate. Hace treinta y cuatro años U. Eco escribió Apocalípticos e integrados, en donde calificaba a los que estaban en contra y a favor de los medios de comunicación de masas (a partir de este momento MCM). Ahora tenemos otro debate abierto frente a las llamadas tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Desde las instituciones escolares y académicas este debate adquiere una polémica paradoja. Por un lado, los organismos gubernamentales nos dicen que es necesario ampliar la cultura de las humanidades –estaríamos en una línea apocalíptica, puesto que esto implica reducir los horarios de otras materias más tecnológicas, así como algunas optativas–, pero, por el otro, al mismo tiempo nos venden grandes proyectos que se sostienen en el reparto de ordenadores, planes de conexión y muchos cursos informáticos. Mientras tanto, en los centros y escuelas sigue funcionando la pizarra y, salvo honrosas excepciones, las salas de informática sólo sirven para repetir los tradicionales esquemas de transmisión de conocimientos en los que sólo interesan los programas y el docente.

Hay quien dice que nada cambia si no cambia la mentalidad. La compleja fenomenología de las pantallas mete mucho miedo en el cuerpo de los docentes. Los motivos son muchos y diversos, pero qué duda cabe que el tren de la sociedad corre más que el de la escuela. ¿Podemos seguir enseñando desde las batallitas de los libros de texto cuando la información circula a velocidades de vértigo por las autopistas de la Red? Es obvio que el rol del profesor no debería ser el de depositario del saber, el de portador de la palabra y de la información. Tampoco la comunicación puede ser unidireccional y jerárquica. Ni podemos seguir teniendo como referencia la unidad espacial de las cuatro paredes del aula, ni como tiempo de aprendizaje el horario lectivo. Quizás podríamos empezar a perfilar un educador mediador, facilitador de procesos de aprendizaje, en el que lo esencial es el sujeto estudiante. ¿Qué retos y exigencias conlleva una revolución digital que se implica e integra en los distintos entornos educativos?

Desde el año 1996, la universidad virtual[1] desarrolla un modelo educativo con una metodología educativa no presencial, que podemos explicitar del siguiente modo: "Conjunto de espacios, servicios, informaciones, comunicaciones, contenidos generados por personas que se sirven de técnicos informáticos y telemáticos, a partir de un entramado de estrategias orientadas a tomar, manipular, transferir y dirigir información, con la finalidad de transmitir conocimiento en unas coordenadas espacio-temporales asincrónicas y no físicas, tan reales como las presenciales". Este modelo integra plenamente la revolución digital, lo que supone romper las tres unidades de la escuela tradicional: la unidad de espacio, representada en el aula; la de tiempo, determinada en las programaciones curriculares, y la de contenido, centrada en las materias o áreas. También supone, por otro lado, un cambio de mentalidad y de rol en el educador. De profesor transmisor a facilitador, a mediador de procesos de aprendizaje, con una capacidad, habilidad y aptitudes para transformar la información en conocimiento.

El contexto mediático que se ha ido generando a lo largo de este último siglo y, sobre todo, los entornos virtuales que han producido las llamadas tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) en estas últimas décadas, nos obligan a definir con una nueva perspectiva el fenómeno de la comunicación. Ésta se ha convertido en un concepto comodín que se emplea para todo, de modo que ha adquirido ciertas connotaciones que merecen un análisis más detallado para desbrozar ideologías presentes, aunque no aparentes. La comunicación es poliédrica, nos permite observar al menos tres dimensiones, que están estrechamente relacionadas y se complementan. En primer lugar, cualquier pueblo, cualquier civilización ha nacido y ha crecido desde la narración, desde el relato. Occidente debe a la Ilustración sus principios fundamentales que hoy son santo y seña de todas las cartas constitucionales. En segundo lugar, entendemos por comunicación el combinado de los medios de comunicación de masas, que a lo largo de un siglo ha dejado una huella muy profunda en nuestra sociedad, especialmente la televisión. Añadamos a ello la creciente importancia que tiene el entramado informático –telemático y audiovisual–, que ha cambiado vertiginosamente nuestra manera de entender el mundo y nuestras relaciones. Por último, no podemos olvidar ese conjunto de símbolos, valores, normas, representaciones que forman la llamada "cultura posmoderna", con sus múltiples signos y manifestaciones. Si bien éste es el marco en el que se debería resituar la comunicación, observamos que el discurso oficial no va en esa dirección. Se ignora la comunicación como relato y como manifestación cultural para enfatizar lo tecnológico. Desde este reduccionismo la publicidad vende números sin fin de ordenadores porque nos dicen que indica el nivel de progreso y desarrollo de un país y de sus ciudadanos. Todos los medios en todo momento se ponen de acuerdo para decirnos lo mismo. Se cumple una vez más la profecía de M. McLuhan cuando exponía que el medio es el mensaje y también el masaje, por cuanto desde la repetición de todos los medios en todo momento se nos impone como cierto lo que no lo es. Pero también observamos que la realidad es mucho menos multimedia de cómo nos la venden.
¿Por qué nos gusta y nos atrae tanto la tecnología? D. Wolton [2] afirma que se produce un conjunto de transferencias. Se asocia tecnología a juventud, lo que supone modernidad, igualdad, libertad de acceso y desplazamiento. De hecho, el ochenta por ciento de programas informáticos dirigidos al gran público son juegos, según los datos que ofrecía el periódico Liberation en agosto de 1998. También se asocia tecnología a utopía. La utopía de la Red que predica de modo directo o implícito el lema que delante de los ordenadores todos somos iguales.

Volviendo a la realidad, observamos que sólo el ochenta por ciento de los ciudadanos están conectados a la Red. Que el perfil del internauta es varón, blanco y de clase media o media-alta. Que nunca tantos han sido incomunicados por tan pocos. Tomamos y hacemos nuestras las palabras de E. Galdeano cuando afirma que "estamos ante un mundo sin alma; no hay pueblos, sino mercados; ciudadanos, sino consumidores; naciones, sino empresas; relaciones humanas, sino competencias mercantiles". Si la comunicación se reduce a tecnología y mercado estamos convirtiendo nuestras relaciones en puro intercambio comercial, con lo que alimentamos la triste espiral del que más tiene, más invierte, para tener más. Las grandes empresas venden a los que tienen; los que carecen de poder adquisitivo sencillamente no existen. Ya lo afirma con un amplio registro de eufemismos N. Negroponte en su obra Digital men: o eres digital o no existes. El costo social ya lo conocemos: grandes partidas presupuestarias que deberían emplearse en proyectos de educación o sanidad se destinan a compras de materiales informáticos que sólo son aprovechados por unos pocos o que se apolillan en los almacenes o estanterías de los centros porque no hay nadie que los gestione con una visión de desarrollo comunitario.

Nuestra propuesta parte de un replanteamiento de la comunicación que tenga en cuenta las otras dimensiones, la social y la cultural. Como manifiesta D. Wolton, es preciso vaciar el falso discurso de que la comunicación es progreso y futuro. No puede haber teoría de la comunicación sin la implicación social. Urge, por tanto, socializar las nuevas tecnologías, humanizar la comunicación. Esto supone separar la comunicación del problema de la productividad; entrar en el terreno de la comunicación como valor, no como mercancía. De lo contrario tropezamos con las duras palabras de F. Colombo: "El Edén de la Red está al otro lado de una cancela que se está abriendo… solamente para unos pocos… Diferentes jerarquías de cerebros manejarán los ordenadores, jugarán y experimentarán con ellos. Para los excluidos queda el juego interactivo… para llenar un inmenso tiempo libre". Las alegorías de Blade Runner y Matrix son una buena ilustración de lo que está ocurriendo.

Consideramos que las TIC no sólo consisten en usar el ordenador o aprender unas nociones de informática. El modelo político en el que hoy se enmarcan es neoliberal, con una clara y única propuesta tecnócrata. Nos dicen y nos repiten que la irrupción y su uso generarán abundancia y bienestar. Como apunta R. Aparici [3], se parte de un problema tecnológico cuando el problema es económico y social: pobreza e injusto reparto de la riqueza. Así pues, también se buscan soluciones en la tecnología, cuando no las hay.

La reflexión de un para qué, de unos modelos de sociedad y persona supone otro modelo de educación. Una nueva forma de aprender y enseñar. Otra comunicación. Esta reflexión resulta muy difícil sin tener en cuenta una serie de añadidos y deformaciones que desde la industria del marketing se ha atribuido a las TIC.

TECNOLOGIA EDUCATIVA UN NUEVO CONCEPTO EN LA EDUCACION




La globalización tiene una de sus manifestaciones más relevantes en las denominadas Tecnologías de la Información y Comunicación, las cuales han permitido llevar la globalidad al mundo de la comunicación, facilitando la interconexión entre las personas e instituciones a nivel mundial, y eliminando barreras espaciales y temporales. Se denominan Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, en adelante TIC, al conjunto de tecnologías que permiten la adquisición, producción, almacenamiento, tratamiento, comunicación, registro y presentación de informaciones, en forma de voz, imágenes y datos contenidos en señales de naturaleza acústica, óptica o electromagnética. Las TIC incluyen la electrónica como tecnología base que soporta el desarrollo de las telecomunicaciones, la informática y el audiovisual.
El profesor Julio Cabero (1996b) ha sintetizado las características distintivas de las nuevas tecnologías en los siguientes rasgos: inmaterialidad, interactividad, instantaneidad, innovación, elevados parámetros de calidad de imagen y sonido, digitalización, influencia más sobre los procesos que sobre los productos, automatización, interconexión y diversidad.

miércoles, 29 de agosto de 2012


El nuevo rol del docente frente a las TICs





Actualmente se afirma que el uso de las TICs en la educación ha cambiado el rol del profesor frente a sus alumnos: desde tener un mayor control sobre los contenidos del aprendizaje a ser un guía por la travesía de los contenidos. Significa esto, que la labor docente ha perdido algo importante. O ha dejado al descubierto la "esencia" del profesor. ¿Qué piensas de esto?

Creo que el papel del educador en la sociedad del conocimiento debe consistir básicamente en acompañar, orientar y ayudar a descubrir. En etapas anteriores de nuestra historia quizá tenía sentido pensar en un itinerario rígido de conocimientos y pautas de pensamiento que los profesores transmitían a los alumnos, pero en el mundo actual resulta mucho más valiosa la adquisición de destrezas informacionales (saber encontrar información significativa) que la acumulación de contenidos.

-¿Cuál debe ser la función del docente que asume la tecnología como parte de la realidad de la escuela?

Lo ideal sería poder dejar de considerar a las TICs como algo excepcional en la actividad escolar. Que "lo normal" fuera que tanto nosotros como nuestros alumnos utilizáramos un editor de textos o de imágenes para realizar nuestros trabajos y apuntes, que Internet fuera un lugar al que ambos acudimos habitualmente en busca de información, que los alumnos nos preguntaran a menudo "¿cómo se hacía eso cuando no había computadoras?".

Para que eso sea posible hay que superar dos obstáculos: la disponibilidad técnica de recursos (ordenadores, redes, líneas de comunicación...) y la inercia en nuestra praxis docente. Es imposible que las TICs sean algo normal en la escuela mientras sigan siendo algo excepcional en la vida cotidiana de los educadores.

-Sabemos que no todos los alumnos aprenden de la misma forma ¿cómo puede ayudar las TICs a segmentar tales aprendizajes?

Una de las ventajas de los recursos que nos ofrecen las TICs es su versatilidad y capacidad de adecuación a necesidades diversas. Las herramientas permiten la atención individualizada y en algunos casos parecen diseñadas específicamente con este objetivo. Lo difícil es conocer todas las posibilidades y utilizar en cada caso el recurso más apropiado para cada alumno o grupo de alumnos, y tener tiempo y posibilidades de evaluar objetivamente el grado de obtención de los objetivos propuestos.
 




-Muchos creen que usar las TICs significa abandonar el uso del libro ¿Qué experiencia tienes en el uso combinado de medios tecnológicos y textos impresos?

El libro y las publicaciones en papel son por ahora un recurso insubstituible: manejables, ligeros, económicos (al menos en comparación con otros soportes), durables, sin consumo de energía...

El abandono del papel impreso sólo estaría justificado si en el futuro apareciera un dispositivo con estas propiedades que fuera capaz de aportar nuevas funcionalidades, igual que el papel arrinconó al pergamino y éste a las tablas de arcilla.

Ya hay algunas editoriales que ofrecen con sus libros de texto un CD-ROM donde los alumnos pueden encontrar ejercicios multimedia, o que complementan sus publicaciones con espacios web periódicamente actualizados, en los que se amplían o actualizan los contenidos del libro. Creo que la convivencia entre distintos soportes es perfectamente posible y deseable.

-¿Es previsible una evolución entre escuela y TICs (incluyendo los medios de comunicación) en la que se produzca entre ellas una identificación de lenguajes como la que en buena medida ya se da entre unos medios y otros?

Lo importante es que la escuela no viva de espaldas al mundo, sino imbricada en él. No se trata de seguir las modas y tendencias que marcan el consumismo, intentando adaptar el lenguaje escolar a una supuesta "modernidad", sino de aprender de las estrategias de comunicación de los medios para conectarse mejor con los alumnos.

Cómo ha cambiado la educación gracias a la tecnología (infografía)

Para los que ya tenemos unos años es impresionante pensar en la evolución que ha tenido la tecnología en el ámbito de la educación. Hace dos décadas, hacer un simple trabajo para clase significaba pasarse horas en la biblioteca recopilando datos de libros y enciclopedias, algo que hoy en día se puede hacer literalmente en minutos. En el campo del diseño, matemáticas, ingeniería, programación, en fin la evlución ha sido radical en la mayoría de las disciplinas.
Hace unos meses Microsoft creó esta infografía que refleja muy bien la evolución de la educación gracias a la tecnología. Merece la pena revisarla:
evolución de la educación gracias a la tecnología

martes, 28 de agosto de 2012



La Tecnologia en el aula


 Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC´s) han estado presentes en las aulas de clase por más de una década. Una de las principales preocupaciones sobre el uso efectivo de las TIC´s en educación escolar, es la preparación de los maestros en este campo, específicamente la transición que estos deben hacer del uso de computadores para prácticas repetitivas, hacia un enfoque más integrado con el currículo regular.

A los maestros se les bombardea con la idea de que los computadores deben ser parte integral de las actividades de su clase. Un desafío fundamental para muchos maestros es cómo usar el computador en la creación de oportunidades de aprendizaje innovadoras para sus estudiantes. Pero la mayoría de los maestros no reciben ningún entrenamiento sobre el tema. Algunos afortunados asisten a algún curso sobre el manejo de "hardware" y "software", pero muy pocos son entrenados para integrar las TIC´s a sus programas. Como especialista en Tecnología Educativa, he visto que existen cuatro preguntas comunes que no se hacen o no se responden, cuando las escuelas y colegios empiezan a implementar la tecnología en la instrucción que imparten. 

 

Ideas para utilizar la tecnología en la Educación


lpcUno de los retos que los docentes siempre han experimentado es ¿cómo mantener la atención en los estudiantes? ¿cómo transmitir el conocimiento de la mejor forma? Algunos catedráticos piensan que el internet y los dispositivos móviles son una amenaza en relación a la atención/aprendizaje de los estudiantes y por ello es necesario censurar su uso.
Sin embargo, quiero aportar algunas ideas que pueden ayudar a cambiar esa actitud de culpar a la tecnología y aprovechar sus recursos para educar, entretener y lograr el objetivo de transmitir conocimiento a los nativos digitales. Algo que los catedráticos deben comprender que ellos también deben actualizarse y conocer las herramientas que los estudiantes utilizan.

Utiliza las redes sociales para educar

Estas son algunas ideas para hacer uso de las herramientas como redes sociales y demás servicio en línea para implementarlas en tu curso y aprovechar la tecnología para enseñar de forma más divertida e interactiva.
  • Facebook: es una de las redes sociales más populares en este momento, quizás no tengas ningún estudiante que no la utilice. Entonces ya que ellos están tan familiarizados con ella, puedes desarrollar dinámicas de trabajo que involucre su uso. Por ejemplo: crear un grupo de toda la clase en donde detalles tareas específicas a través de él y te comuniques. Qué tal entregar tareas a través de está red social.
  • Twitter: encontré un artículo de Onlinecolleges en donde comparten 101 maneras de utilizar la red social de Twitter para implementarlas no sólo en el salón de clase sino también a nivel de campus o bibliotecas universitarias.
  • Blogs: revisa lo que estos 20 profesores han logrado al crear su blog para los cursos que imparten. Recuerda que un blog es una excelente herramienta para crear proyectos, motivar a tus estudiantes a que investiguen, escriban y brindarles la oportunidad de publicar su trabajo en un medio cada vez más accesible.
  • Youtube: es una herramienta que te permitirá crear un canal en donde puedes crear proyectos con tus estudiantes. Recuerda que en la actualidad una cámara de vídeo es más accesible y fácil de usar, qué tal si creas proyectos en grupo sobre temáticas para desarrollar en vídeo. Qué tal una exposición en vídeo o el proceso de su experimento grabado para presentarlo en clase.
  • Flickr: enseña a tus estudiantes a tomar fotografías y crea una galería con ellos en donde aprendan sobre el contenido de un curso. Qué tal ponerlos a realizar tareas utilizando su cámara de fotos y presentando sus trabajos a través de este servicio.

No prohíbas el uso de laptops úsalas

Conozco profesores que prohíben el uso de laptops en sus clases, porque consideran que quitan la atención al estudiantes. Sin embargo, debo recordarte que en algunos países de nuestra región el tener una computadora personal es un lujo y si tienes la oportunidad de tener a todos tus alumnos con la propia qué mejor oportunidad, aprovechar el recurso para crear nuevas dinámicas de trabajo en clase y hacer uso de herramientas para educar.
Es muy probable que si tu estudiante tiene su laptop con conexión a internet en tu clase, seguro estará metido en el Messenger, Facebook, Twitter, Youtube, Flickr y su correo electrónico. Lo que puedes hacer es utilizar precisamente esas herramientas para educar, todo es cuestión de creatividad, contenido y conocimiento para hacer que tu clase cobre otro sentido haciendo uso de esas herramientas.

EL USO DE LA INFORMÁTICA EN LA EDUCACIÓN


EL USO DE LA INFORMÁTICA EN LA EDUCACIÓN


La INFORMÁTICA se ha convertido en un motor formidable de la aceleración del progreso, cuyas ventajas se expresan en el ahorro de recursos, la comunicación, la actualización de la información, rapidez, etc. Un ejemplo de ello lo tenemos en lo que hoy en día significa INTERNET y el uso de sus servicios.
Las páginas WEB y otros recursos informáticos hoy constituyen un valioso elemento en la manipulación de la información y estas técnicas se convierten día a día en un instrumento eficaz de las comunicaciones y el acceso a la información.
En términos generales: la sociedad actual requiere de la EDUCACIÓN, CAPACITACIÓN, de sus integrantes para elevar la calidad de vida de sus partícipes como miembros de la sociedad ya que estamos insertos en ella y a su vez no puede excluirse el uso de la INFORMÁTICA que más que un medio se constituye en un recurso de fuerte peso y valor para insertarse en el mundo del trabajo teniendo en cuenta las exigencias actuales.